Los ingredientes de la empanada de lomo ya los teníamos, así que se nos ocurre comprar unos mejillones para rellenarlos y de alguna manera contribuir con algo "gallego" más a la cena.
Pero lo que parecía iba a ser una mañana tranquila de compras y paseo, se convirtió en una maratón gastronómica de la cual mi hermana y yo fuimos "victimas" ja,ja.
Os acordáis del restaurante/marisquería del que os hablé en el primer capítulo donde tomamos por primera vez las coquinas? pues allí nos fuimos dispuestas a degustar nuevamente una racioncilla de ná...
Y en esas estábamos cuando uno de los camareros se acercó y nos preguntó si seríamos capaces entre las dos de terminar la fuente de coquinas.

Bueeeeenoooo...somos capaces de tomarnos esta y otra más!! Y de repente vemos como los camareros "cuchichean" con el cocinero y unas sonrisas malévolas asoman en sus caras.
Yo le advierto a mi hermana que algo están tramando y que o hicieron una apuesta entre ellos, o algo raro está pasando...y zas!!! nos acercan dos cañitas más y nos traen una fuente de mejillones al vapor.
Yo: "perdona, pero nosotras no hemos pedido esto"
El camarero: " noooo, pero es para que probéis los mejillones que yo mismo he recogido esta mañana en la playa antes de venir a trabajar, no véis la cara de cansado que tengo", "podréis con ellos?"
Yo: "hombre, unas gallegas no van a poder con unos mejillones malagueños?"
A todo esto, ellos seguian observando como comíamos y de vez en cuando el cocinero se asomaba y se reía.
Cuando terminamos los mejillones, nuevamente nos traen una fuente de almejas a la marinera.
Yo: "perdona, pero no hemos pedido esto"
Camarero: " ya lo sé, es para que nos déis vuestra opinión sobre el plato"
Ni cortas ni perezosas nos metemos la ración de almejas entre pecho y espalda y además mojamos pan en la salsita, que todo hay que decirlo, estaba de muerte.
July: "dadle la enhorabuena al cocinero, pues está todo buenísimo".
Durante este tiempo, el comedor se ha ido llenando de gente y nosotras allí de pie junto a un barril que nos servía de mesa.
Pedimos dos cañitas más y antes de servirlas, nos aparecen con una fuente de salpicón de huevas!! Pero qué pasa??? nos ven cara de hambre?
Total, para no alargar más el relato, nos tomamos el salpicón bien fresquito y bien rico que estaba. Les dimos las gracias por todo mil veces y prometimos volver por allí en alguna futura visita.
Que conste, que el dueño no sabemos si estará de acuerdo en que estas dos "carpantas" se acerquen más a su restaurante...
Ya por la tarde, July queda preparando los mejillones rellenos y yo me voy a casa de Begoña a preparar la empanada de carne.
La primera sorpresa me la llevo al llegar. Allí, sentados en su salón están Pedro y Lola, del blog Lola en la cocina. Habían venido desde Cartagena (Murcia) para pasar el fin de semana en la casa de Tamango Hill.
Una vez que empiezo a hacer la masa, llaman a la puerta y llegan Antonio y Ana del blog Cocina con Ana y sus dos hijos Alberto y Ana desde Dalías (Almería). Aunque intento disimular, me empiezo a poner nerviosa ante tanta sorpresa. Me produce una alegría inmensa conocer a gente de los blogs en persona y además sin saberlo de antemano, de lo cual tiene todo el mérito Begoña.
Esa noche somos 12 personas a cenar y el menú consistía en: Salmorejo(preparado por Ana la hermana de Begoña), Pimientos rellenos de anchoa y queso, Tostas de paté de queso/anchoa, Bonito con tomate, empanada de lomo, croquetas de jamón, macedonia y una Bakewell tart que nos trajo Lola. Nos pusimos las botas con tanta cosa rica y entre risas, anécdotas y copitas de un licor azúl (Hpnotiq) una mezcla de vodka, coñac y frutas tropicales, nos dieron las 3 de la madrugada.

El sábado, mi hermana, Begoña y yo nos fuimos a visitar las cuevas de Nerja. Espectaculares!!!

Después nos llevó al supermercado Iranzo donde nos reunimos con Ana y Lola. Bueno, eso ya fué el climax total!!! Pasillos y pasillos llenos de productos que no se encuentran en los supermercados habituales, parecíamos niñas pequeñas ante los pasillos de los juguetes los días previos a las navidades! Los ojos como platos y sólo acertábamos a decir, ohhh, me lo llevo y esto también.. Y así fuimos llenando las cestas hasta que de repente se apagan las luces del local....que cierran!!! y sin haber visto todos los estantes! Qué suerte tiene Begoña de tener todos esos artículos tan cerquita de casa..

Tras tantas emociones, quedamos todos juntos en el pueblo para comer. En el Bar Chispa probamos por primera vez las sardinas al espeto, además de puntillas, berenjenas fritas con miel de Frigiliana (una delicia), boquerones Victorianos y pimientos asados aliñados. Como diríamos en Galicia, otra "enchenta"(comida abundante entre varios para festejar algo).



Por la noche volvemos a juntarnos todos, esta vez nos obsequiamos con jamón ibérico, queso manchego con pan frito al ajo, ummmm qué rico estaba todo!! y por si fuera poco, unas tostas de queso con mermelada de mango, de sobrasada con queso, de lomo con queso y de langostinos con cebolleta y mahonesa...no sé como no nos quedamos encajados en las sillas de la terraza!!


La tarde del domingo transcurre ya con más calma. Tras la comida las despedidas. Me emocioné mucho al despedirme de quienes, aún habiéndolas conocido dos días antes, ya me parecía que nos conocíamos de siempre. Los momentos como estos perduran en la memoria para toda la vida y nunca podré olvidar lo bien que lo pasamos.

El lunes nos levantamos a las 3 de la mañana. Teníamos todavía que conducir hasta Málaga para coger el avión que nos llevaría de vuelta a Galicia y que salía a las 6. Para July y para mí, estas vacaciones fueron especiales. Conocimos a gente estupenda, divertida y muy generosa. Pero además tuvimos la ocasión de viajar juntas por primera vez y vivir momentos "mágicos" dificiles de explicar.

Texto y fotografías © lacocinadelechuza.com




































