
El abadejo es un pescado muy corriente en las pescaderías, que en algunos lugares es conocido como "bacalao fresco". Esto es equivocado, pues el abadejo pertenece a la misma familia que el bacalao pero existen algunas diferencias entre uno y otro. El abadejo no tiene una "barbita" que sí tiene el bacalao. Y por el contrario el abadejo tiene una línea negra que le recorre los laterales desde la cabeza hasta la cola y el bacalao tiene una línea blanca.
Su carne es blanca y parecida a la de la merluza, aunque es menos fina que ésta, lo que no impide que se pueda utilizar en las mismas preparaciones.
Ingredientes:
medio abadejo por la parte de la cola
1/2 kg. de langostinos
harina
perejil picado
1 cebolla
1 diente de ajo
El abadejo ha de estar limpio de espinas y abierto en dos buenos trozos. Lo salamos y lo enharinamos y lo pasamos ligeramente por la sarten. Reservamos.
Los langostinos los pelamos y ponemos las cabezas y las cáscaras en un cazo con 1/2 litro de agua aprox. para quitarles todo su jugo.

En una cacerola ponemos un poco de aceite y doramos ligeramente la cebolla muy picadita y los ajos tambien picaditos. Ponemos encima el pescado, que teníamos reservado de antemano. Colocamos los langostinos crudos alrededor y espolvoreamos con perejil picado. Dejamos que cueza todo junto unos minutos, teniendo en cuenta que el pescado ya ha sido dorado con anterioridad. Hay que agitar la cazuela, ya que el pescado soltará parte del rebozado lo que ayudará a espesar la salsita.

Servimos bien caliente.
Nota:
Esta receta se puede preparar con otro tipo de pescados, merluza, rape, lenguado, rodaballo, etc. tanto frescos como congelados.
2 OPINIONES. ¿ ME DEJAS LA TUYA ?:
Felicidades por este blog es estupendo, me encantan tus recetas tan caseras y tradicionales.
saludos y te continuare visitando
Todas tus recetas son geniales, ninguna tiene desperdicio.
Publicar un comentario en la entrada